México pierde su Cempasúchil, suspiros de identidad y siembra

” … a todos les llega la muerte cuando reciben flores para el viaje final a través de los nueve inframundos … “.

Pensamiento mexica, Heyden D. (1985)

 

Cada año por estas fechas, comienzan las celebraciones de “Día de Muertos” o “Todos los Santos”. La gente se prepara para recibir y recordar a sus seres queridos, y un ingrediente  no puede faltar, la tradicional y popular flor de Cempoalxócl, que en náhuatl significa “veinte flores” (cempoalli, veinte y xóchitl, flor).

Sus usos en festividades se remiten a la época prehispánica, como ofrecimiento a los dioses y como ornamentos en ceremonias dedicadas a estos, tradición que fue preservada por los pueblos originarios. Ahora, las flores se usan para conmemorar el día de muertos. Adriana Castro, investigadora de El Colegio de la Frontera Sur, señala que el uso del cempoalxóchitl en la ceremonia de los muertos puede deberse a la continuidad cultural de la celebración agrícola: “los indígenas, después de la imposición de otra cultura y religión, enmascararon simbólicamente a sus dioses muertos, a quienes metafóricamente recibían el 1 y 2 de noviembre para festejar con ellos el logro de la cosecha”.

En las últimas décadas, la flor de Cempoalxóchitl se ha convertido en recurso fundamental del sector industrial avícola, quien ha aprovechado sus propiedades para pigmentar aves, lo que se ha traducido en una fuerte demanda de Cempoalxóchitl a nivel mundial, siendo China el principal productor (75%), seguido de India (20%) y Perú (5%); a pesar de que la flor de Cempoalxóchitl es una especie nativa de México, como ha señalado en diferentes declaraciones Francisco Basurto, Investigador del Jardín Botánico de la UNAM:

Hablamos de una planta económicamente importante por su abundancia en carotenos, los cuales se usan en la industria de alimentos animales para dar color a los huevos y a la carne de pollo, pues si no se agregan estos pigmentos amarillos, la carne de estas aves sería pálida y la yema no luciría amarilla, lo que haría que fueran menos atractiva a los consumidores […] En el año 2000 sembramos alrededor de cuatro mil hectáreas y casi todo era para la industria, no para Día de Muertos. Eso se procesaba, obteníamos colorantes y los vendíamos a farmacéuticas y a fábricas de alimentos para animales. Sin embargo, la compañía asociada a estos desarrollos fue adquirida por una empresa de la India y la producción se movió para allá (por asuntos de mano de obra). Para 2010 sólo dedicábamos 500 hectáreas a estos cultivos”.

La anterior afirmación puede verse reflejada en la caída progresiva de la producción nacional de Cempoalxóchitl. 

Entre los estado más afectados se encuentran Sinaloa, Guanajuato y Michoacán, donde ahora ya no cosechan la flor de acuerdo a los datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) del gobierno mexicano.

Para el etnobotánico de la UNAM, esta caída en la producción  se explica por el poco apoyo dado al campo, lo que ocasionó que México quedara relegado de este sector económico a nivel mundial, produciendo solamente la demanda interna del mercado ornamental. 

En este sentido, en gran parte del país, la mayor producción de la flor ha muerto; ahora solo se realiza en el periodo primavera-verano con el objetivo de tener las flores listas para las festividades del día 1 y 2 de noviembre, dónde se utilizan como adornos de los altares de la casa y los sepulcros de nuestros difuntos.  

 

Anteriormente, para cubrir la producción que demandaba la industria, se cosechaban miles de toneladas en el periodo otoño-invierno, ahora, sólo se producen cientos de toneladas. 

En 2017 (último año del que se tienen registros) los estados con las mayores producciones por tonelada de Cempoalxóchitl (primavera-verano) fueron Puebla, que abasteció casi el 77% (11524 toneladas) de la demanda nacional, seguido de Hidalgo con el 6% (861), Guerrero con el 5% (763), San Luis Potosí con el 4% (595), Tlaxcala con el 3% (468) y Oaxaca con el 2% (326), de acuerdo con las cifras del SIAP.

Por otra parte, la producción que ha ganado terreno, es la de planta y maceta, siendo la Ciudad de México el principal productor, específicamente las alcaldías Tlalpan, Milpa Alta, Xochimilco y Tláhuac), seguido del Estado de México y Tlaxcala. De la misma manera  se encuentra en aumento la producción nacional en manojo, con Michoacán al frente de la producción, luego el Estado de México y después Veracruz.

Pese a este crecimiento, Arturo Contreras y Duilio Rodríguez (ambos periodista de Pie de Página), investigaron que dicha flor dejó ser ya un producto 100% mexicano, pues muchas de las flores de cempasúchil que compramos hoy en día, son nuevas variedades que nacen de semillas importadas propiedad de empresas transnacionales que le ofrecen a los productores “mejores” rendimientos económico que la flor originaria, lo que ha provocado el desplazamiento de estas variedades.

En palabras de uno de los productores de la Ciudad de México entrevistados por pie de página:  “tiene los mismos aromas y los mismos colores, pero es una hibridación que traen. Hoy en Xochimilco, la mayor parte nos dedicamos al marigold. Bueno nosotros le llamamos así. Pero ya al cempasúchil como tal, el que es de flor de corte, ya muy pocos se dedican […]  la venta del cempasúchil cortado es de dos a tres días, mientras que las que están en macetitas [marigold], la venta comienza a principios de octubre hasta el 1 y 2 de noviembre, por lo que hay más economía y más dinero”.

Entonces, valdría la pena preguntarnos ¿qué pasará con las 35 variedades originarias de Cempasúchil en México (de las 60 que hay en el mundo) si las semillas extranjeras se siguen importando? ¿de qué manera afecta esto a los productores de Cempoalxóchitl? Lo que es cierto es que la flor de Cempoalxóchitl mexicano está en riesgo y con ella, los símbolos y beneficios hereditarios de su siembra.

Cuenta una leyenda tlaxcalteca, que el Cempoalxóchitl nació del amor entre una bella joven (Xóchitl) y el dios Sol (Tonatiuh):

un día, Xóchitl al querer conocer el origen de su amado, lo siguió sin que él se diera cuenta  y, cuando el Sol llegó a una colina comenzó a brillar en todo su esplendor. La joven al ver el intenso brillo, perdió la vista, y abatida por el temor de la oscuridad, vagó sin rumbo, cayó a un barranco y perdió la vida. Cuando el Sol vio el cuerpo de su amada, el dolor y la profunda tristeza solamente hicieron que uno de sus rayos la acariciara, mientras una de sus lágrimas cayeran en la frente de Xóchitl.Tanto era su amor, que aquella lágrima transformó el cuerpo de la joven en una flor de veinte pétalos de un intenso color naranja.

 

Datos

https://datos.gob.mx/busca/dataset/datos-estadisticos-de-la-produccion-agricola-generada-a-nivel-nacional/resource/f3e78374-1f4e-4934-a042-ea58489bcf2d 

http://infosiap.siap.gob.mx/gobmx/datosAbiertos_a.php

 

Créditos

Texto: Wilant Gomari | Análisis y visualización: Erandi Flores | Coordinación y edición: Oliver Morales

 

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